Noticias 13 de julio, 2016

Por qué la gasolina vuelve a estar de moda

El diésel pierde potencia en las ventas en favor de la gasolina. La apuesta de los frabricantes por motores de tres cilindros y alto redimiento, el downsizing, puede ser la causa.

En los primeros meses de este año las ventas de coches nuevos de gasolina han alcanzado un 40 % de cuota, mientras que hace solo tres años no llegaban ni al 32%. Y esa tendencia parece imparable. Los compradores de coches nuevos se han dado cuenta de que los modernos motores de gasolina consumen menos, que los precios de ambos carburantes se han igualado más y que los motores de gasolina son menos ruidosos, más suaves y necesitan menos mantenimiento. Eso sin comparar los precios de los motores diésel, siempre más caros a igualdad de cilindrada y potencia.

Por eso si un comprador hace sus números descubrirá que tal vez no le compense comprar un coche diésel y en caso de decantarse por uno de gasolina, deberá conocer algunas de las tecnologías que influyen en que estos motores consuman menos.

Donwsizing

Es el nombre inglés que se le da a la técnica de hacer los motores más pequeños. Puede hacerse reduciendo la cilindrada o bien el número de cilindros. El estándar de los motores de cuatro cilindros, se está empezando ahora a convertir en motores de tres cilindros, sobre todo en coches de pequeño y medio tamaño. Los motores más pequeños consumen menos y emiten también menos gases, aunque para que no pierdan potencia necesitan incorporar turbocompresores. Ahora es común ver motores de tres cilindros, con solo 1 litro de cilindrada, consiguiendo potencias que hace una década solo se producían con cuatro cilindros y motores de 1,6 litros. Los motores de tres cilindros eran más toscos al principio, pero ahora mismo eso ha evolucionado y la suavidad impera en ellos.

Turbocompresores

En esencia son turbinas que giran a altísimas revoluciones, movidas por los gases del escape y que meten aire a mucha presión dentro del motor consiguiendo mezclas con la gasolina más ricas y homogéneas, con lo que se mejora la potencia. Prácticamente todas las marcas los utilizan y son el complemento necesario para que los motores pequeños (downsizing) no pierdan rendimiento. Su problema es la alta temperatura a que funcionan, por lo que necesitan refrigeración.

Start&Stop 

Otro elemento que rebaja los consumos son los sistemas de apagado de los motores. Detectan cuando el coche se detiene en semáforos o retenciones y apagan el motor consiguiendo, sobre todo en trayectos urbanos, reducciones que se pueden estimar por encima de un 5 % como mínimo. Su uso también se ha generalizado en los últimos años y son ya imprescindibles en los motores más ahorradores. Cuando detectan que el conductor levanta el pie del freno vuelven a encender el motor.

Desconexión de cilindros

Una técnica que ha desarrollado especialmente Volkswagen y que en esencia es de downsizing ya que se trata de reducir el número de cilindros que trabajan en el motor en caso de no requerir su máxima potencia. Se está usando en motores de cuatro cilindros, desconectando dos de ellos para que no consuman, por ejemplo en descensos de pendientes o cuando circulamos en llano sin exigir mucho al acelerador. Modelos populares como el Volkswagen Golf o el Seat Ibiza ya tienen este tipo de motores.

Cambios con más relaciones

Si en su día la quinta marcha representó un hito mecánico, en la actualidad las seis velocidades en cambios manuales ya son habituales. Con cada velocidad adicional se puede alargar la relación de cambio, consiguiendo que el motor trabaje a menos revoluciones y así consuma menos. Pero donde se ha notado esta técnica es en el caso de los modernos cambios automáticos de doble embrague que ya alcanzan con normalidad las siete u ocho velocidades y que contribuyen a moderar los consumos.

Con todos estos adelantos, a la hora de hacer la compra vale la pena hacer números y comprobar que vamos a amortizar un motor diésel. La gasolina vuelve con fuerza.