Las gasolineras 'low cost' abaratan el precio del carburante en España - ASC Carburantes

Entre noviembre de 2014 y noviembre de 2015 (último dato comparativo disponible por la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos), el petróleo se redujo un 35%, mientras que en ese mismo periodo, el gasoil bajó un 15% y la gasolina un 11%. Por un lado, el Gobierno acusa a las grandes cadenas de estaciones de servicio de no aplicar correcta y diligentemente los descensos del petróleo; por otro, los gasolineros argumentan la fuerte carga impositiva que tienen gasolinas y gasóleos que puede llegar a suponer hasta un 65% del precio de venta final.

Además, la fórmula fiscal es muy rígida, pues el impuesto de hidrocarburos impone casi medio euro por litro de gasolina sin importar el precio al que cotiza el barril. Y 0,5 euros, cuando el litro actual está rondando el euro, supone por sí solo un 50% del total. A ese tributo se suma, además, el 21% de IVA, que al ser un porcentaje del precio, varía con el coste del surtidor. Sin embargo, España es de los países con menos carga impositiva sobre los combustibles, pero las petroleras son de las que más se llevan por litro de gasolina y algo menos en el caso del gasoil. Esta diferencia se explica en gran medida por la escasa presencia de gasolineras de bajo coste en España, mucho más frecuentes en países como Dinamarca, donde el 80% son autosurtidores, o en Francia, donde la presencia de cadenas comerciales como E.Leclerq o Carrefour están fuertemente implantadas en la distribución de combustible con precios más bajos.

Desde ASC hemos ayudado a cambiar esta tendencia en España con nuestras seis Estaciones de Servicio distribuidas entre Granada y Jaén.

Una tercera oleada

Sin embargo, esta situación está cambiando a pasos agigantados en España con la llegada de numerosas cadenas que se han metido en el negocio de la gasolina sin ser operadores tradicionales. «Nos llama gente de fuera del sector», declara Juan Alonso, gerente de Low Cost Repost. El Gobierno de Aznar autorizó en 2000 la entrada de nuevos operadores, dando paso a las primeras estaciones de servicio de los híper.

Pero la llegada de Estaciones de Servicio como Grupo ASC, que cuenta con 20 hipermercados, ha dado un nuevo empujón al situar su combustible entre los más bajos de las ciudades donde aterrizan.

El Gobierno de Aznar también autorizó la venta libre de combustible a cooperativas, principalmente agrícolas, que se colocaron como las más baratas y lo siguen siendo en provincias como Granada, Málaga, Córdoba, Sevilla, Gerona y Navarra.

Desde hace no más de cinco años, estamos en una tercera oleada con la aparición de cadenas cuyo único negocio es vender combustible. Ya son innumerables y sus crecimientos son espectaculares año tras año.

Sin embargo, hay que acabar con el mito de las low cost, pues el precio ya no vale por si solo, ya que desde nuestras Estaciones trabajamos, además del precio más competitivo del mercado granadino y jienénse, el servicio personalizado a nuestros clientes y la máxima calidad de nuestros productos, que en el caso del carburante es siempre aditivado y procede de CLH, los mismos proveedores que el de otras grandes marcas más popularizadas.

El bajo precio de las gasolineras low cost no se debe a que el combustible sea peor, sino a que tienen márgenes más reducidos y las inversiones son menores al igual que los costes de explotación.

La ubicación (según el número de vehículos que pasen por delante) y precio, son dos de los parámetros fundamentales para que una estación low cost funcione.

Las grandes cadenas de gasolineras, que inciden en los importantes descuentos que hacen a los clientes fidelizados mediante tarjetas, han reducido de forma considerable sus precios tratando de competir con el nuevo mercado que hemos abierto en España cadenas como Grupo ASC.

Combustible de igual calidad

Los responsables de las gasolineras de bajo precio rechazan de plano la insinuación de que su combustible es de peor calidad. Todos compran a través del operador oficial CLH y sus combustibles cuentan con todos los controles. Además, la mayoría utiliza aditivos HQ 300 para la gasolina y HQ 400 para el diésel, al igual que el resto de cadenas. Consideran que es un intento de desprestigiarlas, al igual que la acusación de que destruyen empleo. Un ejemplo claro de que eso no es cierto lo encontramos en Carburantes ASC, donde contamos ya con un equipo compuesto por más de 40 empleados, fomentando el empleo joven tanto en Granada como en Jaén.

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